AUTOBIOGRAFIA    亗

 

 

 

  La Gran Princesita!

Como si un destelló de luz hubiera caído en la barriguita de mi mamá, salí yo (Daniela Salazar Álvarez), está gran creación, la cual sacó una sonrisita de mi mamá, ya que desde ese día en adelante iba hacer un gran orgullo para ella, desde el 26 de abril de 1993 en adelante, ese orgullo siguió creciendo. Nació en un lugar lejos de lo real, en aquel mundo imaginario el cual Daniela no puede recordar. Vivía en un castillo lejos de la ciudad. A la princesita Daniela (yo) se le concedía todo lo que pedía y quería. Viva rodeada de gente maravillosa que cada día le brindaban su amor con toda la transparencia que no se conocía, su padre y su madre cada segundo de su vida se sentían muy orgullosos de la gran creación hecha ya que no creían en las casualidades de la vida. A medida del tiempo fue creciendo esa princesita que muchas personas del gran castillo adoraban. A los 18 meses  la ingresaron a un jardín, donde se encontraban las más hermosas princesas de toda esta ciudad, allí tuve aventuras mágicas y divertidas junto con mis compañeritas, después de un tiempo vivido en ese hermoso lugar, pase a otro lugar, mi preescolar, llamada el Niño Jesús de Praga donde viví momentos inigualables, donde me sentía muy feliz ya que allí aprendí a leer, sumar y restar, me sentía muy bien ya que era algo nuevo y un logro demasiado importante para mi vida después pase al colegio, (Santa Teresita del Niño Jesús), empecé a experimentar cosas nuevas conocer príncipes y princesas, salir de lo normal, ampliar mis conocimientos tanto en el estudio, como también en lo social.

Allí conocí a un príncipe muy apuesto llamado Felipe Gómez, sin duda el más apuesto de todo mi curso, al verlo sentía maripositas en mi estomaguito, sentía que mi mundo se detenía solo para verlo, observarlo, y chocar miradas esos me sonrojaba, sin pensarlo cada día lo iba sintiendo dentro de mi corazón. Hasta que llegó el día que el apuesto príncipe me declaró su amor, como olvidarlo! Fue en uno de esos descansos cortos que compartíamos juntos, ese día fue un día que verdaderamente me sentí como una gran princesa, la que conoce su gran príncipe y son felices, pero la felicidad no iba a durar mucho, porque una mañana al despertar su amor por el niño apuesto ya no existía motivo el que no sabía.

Cuando tenía 6 años me ingresaron a patinaje artístico donde aprendí muchas cosas, se sentía bien pero a veces agotador. En la liga de la estrella, lugar donde me entrenaban para poder salir a competencias, me ayudaron a crecer, las personas que entrenaban junto a mí, las estimaba mucho. Pasado un tiempo me llevaron a competencias, en la liga de Antioquia, el primer día que salí a competencia sentí mucha adrenalina, sentía miedo, y en el momento que me tocaba sentí un gran susto y ya no quería salir. Por fortuna me fue bien, pero no a gusto de los jueces, entonces después ya seguí yendo a muchas competencias, hasta que un día me fue muy bien en mi coreografía y gané, no lo puedo olvidar, quede en el segundo puesto, me sentía muy bien antes de la presentación y después de ella, ese día me acuerdo que puse todo de mi para poder ganar. Con el paso del tiempo, me fui cansando de este deporte, cosa que a todas las princesas les puede pasar, ya no quería entrenar, ni hacer coreografías nunca más, me había cansado de esa rutina entonces a los 13 me salí.

Siguió pasando el tiempo y yo cada día obtenía más conocimiento  en el campo de lo académico, en el transcurso de mi primaria, se me presentaron varios príncipes, pero la verdad no sentía nada por ellos y no quería nada con ellos, me interesaba más por el estudio.

A mis 7 años el rey y la reina, (Carlos Mario y Mónica) se separaron, fue un golpe demasiado duro para la princesa ya que no convivir con alguno de los dos era difícil, porque parte de su infancia se había acostumbrado a vivir junto a los dos, compartir felicidades y tristezas. Entonces la reina y su hija se fueron a vivir a pequeño pero cómodo castillo, el cual llenaba sus expectativas y era lo necesario para poder vivir bien. Ese tiempo fue algo muy duro, la reina y yo, pasamos tiempos duros, de tristezas, pero todo no podía ser malo, a los 8 meses se reconciliaron, el rey pidió perdón a la reina, y la reina se lo concedió, entonces volvimos a vivir a el gran castillo, en el que había vivido mi infancia.

A los 8 años de mi vida estaba preparándome para un gran paso que toda persona debe realizar, la primera comunión, me sentía algo asustada e emocionada por que cuando iba a misa no veía la hora de poder recibir la comunión así como lo hacían, las personas grandes. Cada sábado sin faltar iba a un colegio de la gran ciudad, a recibir el catecismo, puntual, y feliz por no ver la hora de poder lucir un gran vestido blanco, un gran peinado como el toda una princesa, pero ese día era más especial ya que me organizarían como una verdadera reina. Ansiosa espere que llegara el día hasta que por fin, el 8 de diciembre de 2001 a las 10:00 am, llegó. Feliz y esplendida me encontraba ese día, recibiendo una gran misa, hasta que por fin pude recibir mi comunión, después al salir del gran templo, me espero una gran marcha real con toda la familia. La fiesta de la princesa Daniela fue realizada en un hermoso castillo llamado la Fortuna, con todos los invitados luciendo sus trajes hermosos y sus peinados algo extravagantes, Yo me sentía la princesita más linda del mundo, repartiendo regalos a todos los familiares, y esperando con muchas ansias la comida, ya que del susto no había desayunado. El día finalizo y con él, un gran cansancio de tantas cosas realizadas, pero cosas lindas y que le hacían dar una gran felicidad.

A los 10 años, estaba cursando quinto grado, en ese grado pensaba que tenía que entregar todo de mí para poder graduarme y pasar a la secundaria, sin duda el gran momento llegó. Me sentía muy orgullosa por el gran paso que estaba dando, y ya me sentía como una niña muy grande, pues a causa de que en el anterior colegio, mi curso era la primera promoción, entonces era muy agradable y se sentía muy bien.

Realice sexto en este mismo colegio Santa Teresita del Niño Jesús, realice ese año muy bien, mi estado académico era sobresaliente. En el año siguiente ósea en séptimo grado, me pasaron para el INEM, comencé a conocer gente nueva, un cambio muy grande, ya que el colegio anterior era demasiado pequeño, todos los estudiantes los conocía de memoria, en cambio en el INEM no era igual veías una persona diferente a cada segundo, aprendí lo que de verdad era un nivel académico alto, a veces yo como una gran princesa sentía miedo de este gran colegio, invadido de hermosas y dulces princesas, de hermosos, apuestos y chicos príncipes, después de un largo tiempo allí, comencé   nuevas amistades, y también a salir con mis amigos.

A los 13 años entre a la liga de natación de Antioquia, ya que me gustaba mucho nadar, me presente para entrar a el primer nivel de jóvenes, me hicieron una nivelación y pase al nivel 6 de adultos. Termine los 10 niveles, y empecé hacer multinatación 1 hora de gimnasio y otra hora de natación. Dure 7 meses realizando la multinatación, me tuve que salir por una operación. (Motivo personal).

En el grado 8° y 9° estuve compartiendo un tiempo con mis compañeritos a los que empezaba a acostumbrarme pero cuando llegué a 10°, solo quede con 7 de los que antes cursaba, en grado 10° empecé un grado de dificultad académica más alta.

El 26 de abril del 2008 la princesita cumpliría sus 15 años, el paso de niña a mujer, de princesita a princesa, yo muy feliz de que llegara este ansioso día,    preparando todo. No quería ni vestido, ni vals, ni flores, ni velas, ni edecanes. Pero toda mi historia fue completamente diferente. Las tarjetas las diseñe yo misma, un día como cualquier otro, me encontraba con mi madre la reina Mónica, en el parque de la estrella, decidimos salir de nuestro castillo y dar un paseo, entonces ella me aconsejaba sobre realizar mis 15 años, con edecanes, flores, velas, decoraciones, esto fue 1 mes antes del gran día, yo decidí que si lo haría. Entonces fuimos al reino de una amiga de ella, para que nos informara sobre alguien que nos pudiera montar el protocolo. Entonces allí me encontré con un jovencito, viejo amigo, llamado Sebastián, este príncipe, me ayudo a conseguir unos cuantos edecanes, para llegar como una perfecta princesa, entonces de ahí en adelante, ensayábamos todos los días después de las 5:oo pm, el 26 de abril, cumplí mis 15 años, pero la fiesta real, la haríamos el 4 de mayo. Se llego el 4 de mayo, yo me levante más feliz que todos los días, la estilista, llego un poco más tarde del medio día, me organizaba, y lucia esplendida, reluciente, y brillante, ese día estaba hermosa, parecía todo una reina. Se llego la noche, yo muy asustada me escondí en una habitación para que los invitados no me vieran, luego presente el protocolo, que menos mal salió como lo quería, simplemente ¡PERFECTO!, después del susto, empecé a disfrutar con todos mis amigos, y la gran familia real, disfrute como nunca lo había hecho.

Siguió pasando el tiempo, un día como cualquier otro, estaba con una primita (la princesa Cindy), en mi castillo, era temprano demasiado diría yo, cuando el teléfono sonó, y era una mala noticiaL, el príncipe anteriormente hablado, Sebastián había muerto a causa de un fulminante, al saber que su corazón ya no latía fue un golpe demasiado duro para la vida de cualquier persona, saber que un amigo que te apoyo durante mucho tiempo, te brindo su cariño, compresión, y estuvo con vos en los momentos difíciles, ya no iba a estar más, un obstáculo difícil de superar, es más insuperable, acostumbrarse a estar sin él sería difícil, el día de su funeral, fue muy triste y traumado, ver a su mamá con muchas lagrimas en sus ojos, débil de tanto llorar, sin comer ni su desayuno, Sebitas ya nunca más iba a estar con nosotros, cuando lo llevaron a la cremación, fue aun más duro, todo el mundo en un caos, llorando, gritando, las hermanitas sentadas débiles, sin palabras que se les salieran de su boca, yo una persona más de las que estaban allí, también me sentía mal, con un nudo en la garganta que solo Dios sabia como me sentía. Unos días después soñé con él, y me dolió mucho recordarlo, pero cuando se me venían imágenes de el trataba de evitarlas o evadirlas.

Di un paso muy grande al llegar a grado 11°, un grado difícil, a veces siento que mi sueño de graduarme por ceremonia lo siento lejos, pero cuando vuelvo a la realidad veo que todavía tengo tiempo para luchar, salir adelante, y poder realizar mis sueños, pienso que los sueños no solo se deben quedar en sueños, entonces me doy animo a mí misma, y pienso que lo voy lograr.

 

 

 

eso


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Tuyo Siempre

Tuyo Siempre
  si alguna ves no me vuelven a ver por q a mi como a todos se me olvida algo va a quedar adentro tuyo siempre algo q yo te deje alguna vez no importa si no venis conmigo este biaje es mejor hacerlo solo yo te voy recordar todos los dias porq un amor asi nunca se olvida te seguria...

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